domingo, 25 de septiembre de 2011

¿Por qué se persigue al déficit público?

Carlos Berzosa – Consejo Científico de Attac
Sistema Digital
 
Desde la década de los años ochenta del siglo XX se comenzó a condenar el déficit público, al que se consideraba que era algo realmente perverso que había que combatir. Las políticas de ajuste que se obligaron a hacer a los países menos desarrollados, sobre todo en América Latina, insistían en ello. El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial lo convirtieron en un principio fundamental de la política económica que, por diferentes mecanismos, imponían a estos países y esto se convirtió en un dogma de fe.
 
El Consenso de Washington acordado en 1989 sancionaba también este principio de disciplina fiscal, y se consideraba que los déficits presupuestarios, medidos adecuadamente con la inclusión de los gobiernos locales, las empresas estatales y el banco central, deben ser suficientemente pequeños para no tener que financiarse con el impuesto de la inflación. El Consenso de Washington se convirtió en la única receta de política económica que los países endeudados, fundamentalmente los menos desarrollados, tenían que llevar a cabo.
 
El principio de que el déficit tiene que ser suficientemente pequeño también se incorporó en el Tratado de Maastricht de la Unión Europea(UE) como uno de los requisitos indispensables para que los países pudieran acceder a la moneda única cuando se pusiera en funcionamiento. El pacto de estabilidad presupuestario se ha mantenido una vez que el euro quedó implantado. La ortodoxia económica que se empezó a imponer como dominante en esta década impuso este principio como si fuera una ley inexorable del funcionamiento de la economía, al igual que si se tratara de la ley de la gravedad.......
 
 

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