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sábado, 5 de octubre de 2013

Ivan Illich, Serge Latouche, el decrecimiento y el movimiento ecologista

Vicenç Navarro
Público.es 

Recientemente publiqué un artículo crítico de las tesis a favor del decrecimiento (“El movimiento ecologista y la defensa del decrecimiento”) en mi columna Dominio Público del jueves en Público (29.08.13), que ha generado una larga y extensa respuesta. En dicho artículo aplaudía al movimiento ecologista progresista por su extraordinaria labor concienciando a la ciudadanía del enorme daño que se está produciendo en el bienestar de la población a través de cambios en el ambiente. Alertaba, también en el mismo artículo, del peligro que suponen algunas voces dentro del movimiento ecologista conservador (que también existe) que, según indicaba, podrían ser utilizadas (incluso, en ocasiones, en contra de su deseo) por fuerzas regresivas que estaban deteriorando aquel bienestar popular. 
 
La respuesta al artículo, expresada con bastante intensidad, incluía (además de los predecibles insultos y sarcasmos) observaciones que exigen una respuesta, precisamente por el respeto que me merece la mayoría de movimientos ecologistas existentes en España. Dos de ellas merecían especial atención. Una era que los datos que yo utilizaba eran fácilmente refutables (sin nunca señalar cuáles) y otra (expresada con gran condescendencia) era que yo desconocía el tema, consecuencia de haber escrito sobre estos temas desde hace poco tiempo (sin señalar tampoco dónde estaba tal desconocimiento). Eran, pues, críticas genéricas, carentes de especificidad.
 
Veamos ahora los datos. Los que utilicé procedían, todos ellos, (como indiqué y cité en mi artículo) de mi buen amigo Barry Commoner, fundador del movimiento ecologista progresista estadounidense, citando las fuentes de estos datos. Siempre tuve plena confianza en la credibilidad científica de Barry Commoner, y no tengo ningún motivo o evidencia para cambiar de parecer. Y ninguno de los que consideran esos datos como erróneos (incluyendo a los comentaristas a los que me refiero) aporta ninguna evidencia que los cuestione. Los datos, pues, continúan mostrando que Commoner llevaba razón en su crítica a Paul Ehrlich (el ecologista maltusiano conservador que todavía ejerce gran influencia en el movimiento a favor del decrecimiento)......
 

¿Crecimiento económico? ¡No, gracias!

Florent Marcellesi 
Revista El Ecologista nº 78.

La economía del crecimiento contra el ser humano y la naturaleza.
El crecimiento es más que un dato económico: es un dogma. Sin que pueda ser cuestionado, estructura la sociedad, la producción, el consumo, el trabajo, el Estado de bienestar y nuestros imaginarios colectivos. Sin embargo, es urgente salir de esta ‘sociedad del crecimiento’ que hoy amenaza gravemente el bienestar y el planeta, y apostar por una ‘sociedad del vivir bien’ regida por otros valores y conceptos compatibles con la justicia y la ecología.
 
A partir del fin de la Segunda Guerra Mundial en los países occidentales, la sociedad del crecimiento se conforma en torno las características siguientes (que detallamos en la tabla): crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), aumento de la productividad, progreso tecnológico, poder adquisitivo, empleo y expertocracia. El objetivo es el crecimiento del PIB, es decir de la tarta económica y material (sin importar la calidad, ni la disponibilidad de los ingredientes, ni los límites del molde) para su consiguiente reparto entre capital y trabajo, ya sea a través del mercado o del Estado. Mientras crezca a buen ritmo la tarta en el “modo pleno empleo, aumentos de productividad y progreso tecnológico”, el capital tendrá garantizado una parte constante, o incluso creciente, del pastel para sus beneficios, y las personas trabajadoras tendrán garantizados (gracias a la redistribución de una parte de los aumentos de productividad) un empleo y el refuerzo de su poder adquisitivo. Sin embargo, este modelo de (relativa) paz social que en varios aspectos sigue alimentando la visión dominante, incluso de las corrientes progresistas, hoy ha caducado. En el momento en el que se eche a perder o se agote la tarta (está envenenada, escasea un ingrediente, el molde tiene límites, algunos comensales se comen demasiados trozos, o todo a la vez como en la crisis actual), la fiesta se acaba (aunque con el hundimiento siguen ganando unos pocos, generalmente los que más tarta habían acumulado)......
 
 

domingo, 13 de enero de 2013

En democracia, la economía se basará en el procomún

Fernando G. García
El blog de Nanin

En parte de la izquierda existe un renacido movimiento en defensa de los bienes comunes, a la vista del permanente proceso de saqueo al que éstos están sometidos y que se ha ido acelerando con la agudización de la actual crisis capitalista. Yo pienso que se trata de una reclamación manifiestamente insuficiente en todas aquellas formulaciones que no cuestionan la propiedad del suelo ni de los medios de producción. Una de las iniciativas que tiene más audiencia es la conocida como Economía del Bien Común, promovida por el alemán Christian Felber. Este economista, junto con un grupo de empresarios, emprendió en 2010 el desarrollo de un modelo al que ellos consideran alternativo, tanto al capitalismo de mercado como a la economía planificada o socialista. La implantación de este modelo la fundamentan en una adaptación de la economía capitalista a valores humanos, como los de confianza, honestidad, responsabilidad, cooperación, solidaridad, generosidad y compasión. Bien es verdad que el modelo prevee algunos límites a la propiedad privada y a la herencia, pero de ahí no pasa y todo su modelo apunta a un modelo idílico de empresas capitalistas sostenibles y ejemplares, capitaneadas por propietarios muy ecologistas y solidarios, cuya finalidad es supuestamente distinta a la convencional, basada en el beneficio personal a través de la explotación del trabajo asalariado. A buen seguro que se trata de una iniciativa bienintencionada, pero tan inútil como la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que al omitir el derecho al más común de los bienes humanos -la Tierra común-, enmascara y protege la sistemática apropiación privada de ésta y la mercantilización del trabajo humano, impidiendo de raíz el desarrollo efectivo de todos los derechos humanos.

Es cierto que el saqueo de los bienes comunes se había iniciado antes del capitalismo, tal y como hoy lo conocemos; y cierto es que en la época feudal la acumulación de la propiedad privada del suelo ya había sentado las bases para su actual “normalización” capitalista; como también es verdad que la tarea de garantizar su reproducción social pasó a manos del Estado, que se atribuyó la administración de los bienes comunales que habían logrado salvarse del saqueo privado-feudal, inventando “lo público” como sucedáneo de lo común. El saqueo continúa hoy sobre los escasos restos de aquellos bienes comunales primitivos y sobre los nuevos bienes comunes que la sociedad va generando en torno al conocimiento, la cultura, la información y la comunicación......

domingo, 18 de noviembre de 2012

Ecologías en la economía

Goteo.org.
eldiario.es
 
Según se mire, la economía se nutre constantemente de vocablos nuevos para explicar sus avances, ya sea en su versión solidaria o en su vertiente más devoradora (por desgracia sigue ganando esta última, pero no se vayan todavía). Así, ya es lugar común en diversos ámbitos referirse a “ecosistema productivo”, “modelos sostenibles” o también es un concepto extendido el ”capital semilla”, por citar algunos ejemplos. Pero el post de hoy no va de explicar esos vocablos, ni profundizar teóricamente en alternativas a la visión economicista de la vida, que tanto nos influye (para lo que recomendamos la entrada de Economía del bien común o de Economía ecológica en Wikipedia). Lo que queremos es destacar algunas experiencias recientes que muestran cómo cierta visión ecológica (esto es, dando prioridad a los ecosistemas y a las especies sobre los individuos, sean humanos o de otro tipo) se puede complementar con una manera de entender la producción y el consumo en que impera el respeto por el entorno y no el beneficio per sé. En que la suma de las partes puede ser mayor que el conjunto, donde se busca afianzar modelos sostenibles y a la vez integrados en una relación con la tierra que no sea de explotación sino de convivencia inteligente. Valores asociados estrechamente con lo ecológico, propuestas activistas pero realistas a la vez, que sumadas pueden ofrecer luz en estas encrucijadas socioproductivas que vivimos, donde tanto cuesta ver a menudo a qué gran poder o suma de intereses se está favoreciendo por el simple hecho de vivir (y por tanto comprar, producir, alimentarse, relacionarse, etc).
 
Como avanzamos en nuestro último post, un ejemplo destacado de proyecto ecológico que creemos merece la pena conocer es Open Source Ecology, que promueve principalmente la regeneración ambiental y la justicia social. Se trata de una comunidad de agricultores, ingenieros y otros voluntarios trabajando en una forja de maquinaria pesada de diseño abierto (y por tanto replicable por cualquier interesado), que se encuentra desde hace algún tiempo en plena producción de una serie de prototipos que permitan la creación o desarrollo de asentamientos humanos autónomos, bajo el concepto de Global Village Construction Set (“set global de construcción de aldeas”). Ese set o conjunto de maquinaria consta de diseños para fabricar desde molinos de viento hasta hornos de pan, pasando por excavadoras, paneles solares, prensas de ladrillos de tierra comprimida, motores hidráulicos o sembradoras (se puede ver la lista completa y estado de desarrollo en su wiki). Tiene como características principales, a parte de ser de código abierto (y por tanto toda su socumentación), la modularidad de sus elementos, que estos sean bajo coste, que se puedan reparar fácilmente por el usuario, un ciclo cerrado de manufactura (reciclando el metal con una de las máquinas) y finalmente que promuevan la economía distribuida (alentando la replicación de empresas que deriven de la plataforma, como una ruta a la empresa verdaderamente libre). En el vídeo a continuación (o este otro que usaron para una de sus campañas de crowdfunding) podéis ver que todo esto son más que declaraciones de principios, pues ya están en ello a pleno rendimiento:
 
Otra iniciativa relevante a la hora de entender por dónde se están moviendo aplicaciones prácticas de lo económico sumado a lo ecológico, en este caso con el componente de Internet como pieza fundamental, sería LandShare ......

sábado, 1 de septiembre de 2012

Libro: "La economía del bien común". Christian Felber

 
 "La economía del bien común"
Christian Felber
Ed. Deusto

La economía del bien común, el modelo económico alternativo de Christian Felber, ha despertado un enorme interés en todo el mundo. Prueba de ello es que en menos de un año, centenares de ciudadanos, políticos, asociaciones y empresas se han unido a esta iniciativa y no parece que esto vaya a acabar aquí.

Esta teoría está basada, al igual que una economía de mercado, en empresas privadas e iniciativa individual. Sin embargo, la diferencia con los modelos anteriores estriba en que las empresas no se esfuerzan por competir entre ellas para obtener más beneficio económico, sino que cooperan para conseguir el mayor bien común para la sociedad en su conjunto....
 

martes, 24 de julio de 2012

Grupos de consumo: otra agricultura y alimentación es posible

Esther Vivas
El Periódico.com
 
¿Qué comemos? ¿De dónde viene aquello que consumimos? ¿Cómo se ha producido? Son algunas de las cuestiones que preocupan cada día más a una parte significativa de personas. Frente al empobrecimiento del campesinado, la perdida de agrodiversidad, los escándalos alimentarios... son muchos quienes reivindican recuperar la capacidad de decidir sobre las políticas agrícolas y alimentarias.

Por este motivo, no nos debería de sorprender que en los últimos años se hayan multiplicado en el Estado español las experiencias que, desde la auto-organización social, promueven modelos de consumo alternativos a los convencionales, que dan la espalda a los supermercados y que apuestan por “otro consumo” basado en unos criterios de justicia social y ecológica.

Son los llamados grupos de consumo agroecológico, personas de un barrio o de una ciudad que se ponen de acuerdo para comprar conjuntamente y adquirir productos y alimentos de proximidad, agroecológicos, de temporada y campesinos, estableciendo una relación directa de compra con un o varios agricultores locales. Se trata de iniciativas que apuestan por una manera de consumir alternativa, creando alianzas entre el campo y la ciudad y construyendo espacios de solidaridad mutua en las urbes......
 

sábado, 21 de julio de 2012

La economía solidaria, parte de la lucha ciudadana

Xavier Caño Tamayo
Alainet

Desde que en los ochenta empezó la regresión y agresión neoliberal, dirigentes, voceros y representantes de la peor versión del capitalismo han pretendido que “su” modo de entender la economía y organizar la sociedad es el único posible. Un pensamiento totalitario que se concentra en el malhadado “Consenso de Washington”: crecimiento incesante, desregulación de capitales, ningún control financiero, menos impuestos a grandes empresas y ricos, concentración empresarial, privatización del sector público (especialmente educación y sanidad), menos gasto social, rigidez en presupuestos estatales... Una política destructora como es más que evidente desde hace cinco años, inicio de la crisis. Destructora porque el capitalismo alberga la semilla de la crisis suicida.
 
Con un paro crónico, incremento de pobreza y desigualdad, grave crisis ambiental (cambio climático incluido) y sin atisbo de superar la negativa situación económica actual, es diáfano que estamos ante una crisis profunda y global del propio capitalismo.
 
Ante la crisis-estafa ha habido y hay respuesta ciudadana: movilizaciones, ocupaciones de plazas y calles, huelgas generales, auto organización ciudadana... Hay que avanzar y empezar a atosigar a quienes detentan el poder financiero y afectar a sus ilegítimos, cuando no ilícitos, intereses y obscenos beneficios. Empezar a preocupar y fustigar a la banca, grandes empresas y corporaciones; también a sus cómplices y encubridores: dirigentes y dueños de medios de persuasión (antes informativos) y, por supuesto, a la mayoría de políticos profesionales al servicio descarado del poder financiero y empresarial. Denunciar ante los tribunales a responsables de la crisis-estafa, organizar la desobediencia civil, ayudar de modo organizado a inmigrantes sin permisos, empapelar las ciudades con los rostros, actuaciones y delitos de quienes nos han llevado a la crisis y en ella nos mantienen, organizar brigadas ciudadanas de vigilancia de derechos humanos y denuncia de sus violaciones... Muchas de esas acciones y actuaciones ya se han iniciado; pues más, más intensas y en todas partes.
 
Pero también hay que continuar buscando y aplicando propuestas económicas de otro mundo posible. Mercados de tiempo, de intercambio, aprovechamiento organizado de alimentos desechados (que no estropeados) para quienes están peor, atención sanitaria paralela, cooperativas de producción y servicios… Una forma no capitalista de entender la vida. Y avanzar en la batalla por los valores democráticos y sociales para sustituir la devastadora ideología neoliberal, consumista, competitiva e individualista por una cultura comunitaria, de solidaridad y cooperación, de creatividad liberadora y de paz......
 

sábado, 7 de julio de 2012

Ética en tiempos de crisis

Adela Cortina
CCS (Centro de Colaboraciones Solidarias)
 
Insiste un buen número de economistas, neoliberales y de los otros, en afirmar que la ausencia de algunos valores éticos no ha tenido influencia en la crisis que padecemos desde 2007. Según ellos, las crisis se han sucedido a lo largo de la historia y habría que suponer entonces que los vicios que las causan son consustanciales a la naturaleza humana.

Tienen razón en afirmar que la posibilidad de desarrollar vicios y también virtudes es consustancial a los seres humanos, pero convendría recordar la lección de aquel jefe indígena que contaba a sus nietos cómo en las personas hay dos lobos, el del resentimiento, la mentira y la maldad, y el de la bondad, la alegría, la misericordia y la esperanza. Terminada la narración uno de los niños preguntó: ¿cuál de los lobos crees que ganará? Y el abuelo contestó: el que alimentéis.
 
A los economistas neoliberales, y no sólo a ellos, les gusta ignorar estos relatos y creer que de los vicios privados a veces surgen buenos resultados para la vida económica y de las virtudes privadas a veces surgen malos resultados. Por eso prefieren atenerse al viejo dicho “lo que no son cuentas son cuentos” y asegurar que la economía sigue su curso sin que le perjudiquen la codicia o la insolidaridad, que quedarían para la vida privada. A su juicio, quienes mantienen que la falta de valores éticos perjudica a la vida pública son moralistas anacrónicos.......
 

El ecosistema de las finanzas éticas

Soraya González Guerrero
Diagonal

Cada vez más entidades y personas buscan herramientas financieras alternativas para ahorrar, pedir préstamos o donar, desde los micromecenazgos a una banca ética participada universal. El ecosistema de las finanzas éticas y alternativas avanza, muta y se contagia de la lógica de la red, canalizando el hartazgo social de forma creativa y responsable.
 
La crisis de legitimidad de la banca convencional, con el agujero financiero de Bankia y el rescate por goteo, nos instala en un escenario donde las finanzas éticas y solidarias, desde las cooperativas de crédito, pasando por los micromecenazgos por internet, los grupos de ahorro y préstamo local, y la banca ética y solidaria tienen una baza que jugar muy importante.
 
Canalizar el hartazgo social con la banca tradicional de forma creativa y responsable no es fácil. La rapidez con la que ha funcionado la acción ciudadana de microfinanciación colectiva a través de la red para costear una querella contra Rodrigo Rato, que ha pulverizando los tiempos y pronósticos de recaudación de donaciones, nos habla de que nuevas formas de financiación se están articulando y que éstas funcionan. Aunque las velocidades de la red no siempre sean trasladables a todos los procesos de construcción de finanzas alternativas desde abajo.
 
“Necesitamos crear un sistema financiero nuevo integralmente. El enemigo no es el banco, sino nuestra supina ignorancia de cómo funcionan las finanzas. Si más gente se hubiese puesto las pilas con lo que suponen las finanzas, no viviríamos tan engañados. Hasta que no ha llegado la crisis y después el 15M, la ciudadanía en general no ha entendido lo importante que era haber llegado a este punto con una banca cooperativa”, observa Nuria del Río, del consejo asesor de la cooperativa financiera Coop57.Y precisa: “Bancos cooperativos ya hay en España, no están mal, han conseguido atribuciones de la banca tradicional en cuanto a servicios. Pero no se trataba tanto de eso como de contar con un banco de la gente y para la gente, de crear una banca de la que formas parte, donde puedes votar en una asamblea”......
 

jueves, 21 de junio de 2012

Indignación y miedo

Luis A. Bermejo. Economista y miembro de Attac Murcia
La Opinión de Murcia 
 
En los últimos días, los bancos están en el centro del debate público. Desde las escandalosas ayudas a Bankia, pasando por el rescate europeo a los bancos españoles, hasta la posible liquidación de ciertas cajas en proceso de transformación en bancos, la actualidad económica gira en torno a los bancos, su situación y su posible evolución a corto y medio plazo.
 
El interés que despierta la evolución de los bancos en la ciudadanía se puede deber a dos motivos muy diferentes entre sí. El primero de ellos sería la indignación por el coste que para el conjunto de los ciudadanos van a tener todas las ayudas que, en forma de préstamo o en forma de capital, van a recibir las entidades financieras. El segundo motivo sería la preocupación por el dinero que cada cual tiene depositado en las entidades financieras.
 
El coste neto de las ayudas que los bancos españoles han recibido desde el inicio de la crisis se estima que asciende a un 2,1% del PIB, es decir, unos 210.000 millones de euros. A esta cantidad habrá que añadirle el coste del rescate europeo que, en forma de préstamo al Reino de España, podría ascender hasta 100.000 millones de euros, aproximadamente un 1% del PIB. 
 
Dado que los términos de esta nueva ayuda aún no han sido precisados y que tampoco se conoce con certeza la forma en que el dinero llegará a las entidades financieras (préstamos o capital), no se puede estimar todavía cuál será el coste final del mismo. Pero lo que sí se puede afirmar sin errores que este proceso de rescate a la banca no va a resultar gratis a la ciudadanía y que, por tanto, vía aumento de impuestos o vía reducción del gasto público, todos pagaremos por él.
 
Que los ciudadanos paguemos con menores derechos sociales o con mayores impuestos los problemas financieros de la banca sería inaceptable para cualquier sociedad si no existiera el segundo motivo de preocupación que comentaba anteriormente.....

 

sábado, 16 de junio de 2012

La economía del bien común. El modelo económico del futuro

Resumen de Cristian Felber, diciembre de 2010
Pensamiento Consciente

La economía del bien común es un libro de 150 páginas que se publicó el 16 de agosto de 2010 en la editorial vienesa Deuticke. Los fundamentos teóricos habían sido elaborados en un libro precedente „Nuevos valores para la economía”, del mismo autor (Deuticke, 2008).

Desde entonces, una veintena de empresarios ha participado en la tarea de desarrollar y detallar el modelo. Uno de los objetivos de la publicación del libro es escapar de la estéril dicotomía “lo que no es capitalismo tiene que ser comunismo” y ofrecer una alternativa sistémica humana. En el apéndice del libro, 70 empresas apoyan el modelo con su firma – lo cual es una señal de que el modelo no sólo es una hermosa idea utópica, sino que ha emergido desde la práctica empresarial. Hoy, unas 150 empresas apoyan el modelo y 50 se han decidido a implementarlo.

1. La economía del bien común reposa sobre los mismos valores que hacen florecer nuestras relaciones interhumanas: confianza, cooperación, aprecio, co-determinación, solidaridad, y acción de compartir. (Según recientes investigaciones científicas, las buenas relaciones interhumanas son uno de los factores que más contribuyen tanto a motivar a los seres humanos como a hacerlos felices.)

2. En la economía del bien común el marco legal experimenta un giro radical al pasar de estar orientado según los principios de competencia y avidez de lucro a los de cooperación y solidaridad. El significado del éxito empresarial cambia de beneficio financiero a contribución al bien común.....
 

domingo, 29 de abril de 2012

Presupuestos: "Hambre para hoy"

Luis A. Bermejo
Economista y miembro de Attac Murcia
La Opinión de Murcia.
 
En estos días, en los que parece que hemos descendido un nuevo escalón en la imaginaria escalera que nos lleva al desastre económico, con la confirmación de la entrada en recesión, el incremento de la prima de riesgo y el consecuente encarecimiento del coste de la deuda pública emitida por el Estado, se han presentado en el Congreso los Presupuestos Generales del Estado. A su vez, el Gobierno ha aprobado reformas en educación y sanidad que suponen una reducción adicional de los recursos destinados a esas áreas de gasto social por importe de 10.000 millones de euros.
 
Los presupuestos presentados han recibido múltiples epítetos, a los que podría añadir uno más, calificándolos como los presupuestos del hambre. Hambre para hoy a cambio de algo mejor, pero indeterminado, para mañana. Y es que, con indiferencia de la posible efectividad en la consecución de los objetivos de déficit, lo que auguran los mismos es un deterioro generalizado de la coyuntura económica y, lo que es más importante, de los servicios sociales que financiamos los ciudadanos a través de los impuestos. 
 
Ante este panorama, cabe preguntarse si esta es la única opción posible para reconducir la situación económica, recuperar la actividad y, lo que es más importante, reducir la tasa de desempleo que, aparentemente, es la mayor preocupación de la ciudadanía. Pregunta a la cual sólo puede darse una respuesta negativa, tanto si nos fijamos en la posición de los partidos políticos como si atendemos a la ausencia de debate social de los mismos.......
 

domingo, 22 de abril de 2012

ATTAC ALTERECONOMÍA. Espacio de Economía Crítica. TALLER:" Presupuestos participativos". Viernes 27 de abril


ATTAC ALTERECONOMÍA. 
Espacio de Economía Crítica. 

TALLER:" Presupuestos participativos". 

Viernes 27 de abril, 18h
Edificio Rector Sabater, Aula 1.6
Ronda de Levante, Murcia 


Hace apenas un mes, el Gobierno de la Nación presentó su proyecto de Presupuestos Generales del Estado que, actualmente, está en su fase de tramitación parlamentaria. Previamente, las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos también elaboraron y aprobaron sus respectivos presupuestos. Ahora bien, ¿qué papel hemos jugado los ciudadanos en este proceso?, ¿cuál es el contenido de esos presupuestos?, ¿de qué forma nos afectan a nosotros?, ¿cuál ha sido nuestra participación en las decisiones que se han tomado?

Para dar respuesta a estas preguntas y a otras muchas que puedan surgir por parte de los asistentes, ATTAC Altereconomía ha organizado este taller que, bajo el título de Presupuestos Participativos, pretende acercar el proceso de elaboración de presupuestos a los ciudadanos, explicar su contenido y generar un espacio de reflexión y debate sobre la posibilidad de participación ciudadana en su elaboración, a través de la formula de los presupuestos participativos.
 
En el contexto actual, en el que continuamente somos bombardeados, desde la política y sus voceros, con la idea de que es necesario realizar recortes en la Administración y en los gastos sociales (educación, sanidad, dependencia,...), se hace necesario comprender la mecánica de elaboración de los presupuestos y, a la vez, empoderar a la ciudadanía para que adopte una posición más activa en la elaboración de los mismos, participando y decidiendo sobre el destino del gasto público y, a su vez, sobre el origen de los ingresos (impuestos). Dar a conocer y empoderar son los objetivos con los que realizamos este taller en el que esperamos contar con tu participación.

ATTAC Altereconomía es un espacio de formación, reflexión y debate sobre alternativas económicas al actual modelo. La participación en los talleres es libre y gratuita.

lunes, 26 de marzo de 2012

La problemática medición del crecimiento económico

Luis A. Bermejo
Economista y miembro de ATTAC Murcia
Zen Walden. (Economía para no economistas).

El crecimiento económico es el incremento que se produce en la actividad económica de una zona (país o región) a lo largo de un periodo de tiempo. Para medirlo el indicador habitual que se utiliza es el Producto Interior Bruto (PIB). En este artículo explicaré como se calcula ese indicador y los problemas que ofrece a la hora de dar un imagen fiable de la realidad económica.

El calculo del Producto Interior Bruto

El PIB refleja el valor monetario de todos los bienes y servicios generados en una economía durante un periodo de tiempo. Para calcular dicho valor se utiliza el precio de venta, en aquellos productos y servicios destinados a la venta, o el coste monetario total de los servicios no destinados a la venta, como los servicios públicos. También es posible calcular el PIB desde la perspectiva del coste en lugar de la del precio de venta. En el primer caso (precios) se le denomina PIB a precios de mercado y, en el segundo (costes) PIB al coste de los factores. La medida que habitualmente ofrecen los medios de comunicación y sobre la que se hace la mayor parte de los análisis es el PIB a precios de mercado (PIBpm).

Dado que es habitual que en las economías se produzca inflación (o deflación), esto es, que los precios varíen durante un periodo de tiempo, el PIB puede aumentar o disminuir simplemente por el efecto de esa variación de precios durante un periodo. Si la medición que se utiliza no contempla el efecto de la inflación, se denomina PIB nominal. En caso de que el valor del PIB se haya ajustado a la evolución de los precios, el nombre que recibe es PIB real. Normalmente el dato que recibe más difusión y comentarios es el PIB nominal, esto es, sin considerar el efecto de la variación de los precios.

El PIB se puede calcular de tres formas diferentes: desde la perspectiva de la oferta (producción), desde la perspectiva de la demanda (gasto) o desde la perspectiva de las rentas generadas (distribución). Con independencia del método de cálculo el valor siempre es el mismo. Estas tres formas de cálculo diferenciado sirven para conocer con mayor detenimientos como se generan y como se distribuyen los bienes y servicios en la economía.........


jueves, 22 de marzo de 2012

La riqueza material puede crear pobreza humana

Marcelo Colussi
Rebelión.
 
Comencemos con una imagen visual de lo que queremos transmitir: hoy día pasó a ser frecuente en todas partes del mundo, borrando diferencias sociales, ver a la gente enfrascada en la pantalla de su teléfono móvil olvidándose de todo lo que sucede a su alrededor. Para alguien de una época anterior, alguien de la década del 70 del siglo pasado por ejemplo, la escena sería incomprensible: multitudes de personas que no se hablan entre sí pero que están fascinadas con la imagen con que se "comunican" con otros virtuales. Esto lo podríamos ampliar con los datos que arrojó una reciente investigación hecha en algún país centroamericano: consultados varios cientos de jóvenes en relación a qué conducta seguirían si suena su teléfono móvil cuando están haciendo el amor, alrededor de un tercio respondió que, ¡por supuesto contestarían! Para ese observador de algunas décadas atrás, la respuesta podría parecer incomprensible: ¿se prefiere responderle a una máquina a hacer el amor? ¿Qué queremos decir con todo esto? Que la cultura del consumo de "cosas", si bien por un lado puede abrir nuevas e increíbles posibilidades, también puede estar al servicio de transformarnos en unos soberanos estúpidos. 
 
¿La humanidad es más "rica" ahora que hace 200, o 1.000, o 5.000 años? La pregunta puede dar para varios tomos de respuesta, o interminables miles de horas de discusiones (o muchísimos terabytes de almacenamiento de información, debería agregarse para estar acorde a los tiempos). 
 
¿Estamos más ricos porque disponemos cada vez más de bienes materiales? Esa podría ser una primera línea, y podríamos estar tentados de creer que sí. Pero la riqueza no tiene que ver tanto con la cantidad de "cosas" que hay para repartir, sino la forma en que se reparten. Un monarca de cualquier civilización de dos mil o tres mil años atrás sin dudas disponía de menos bienes materiales que cualquier asalariado de una ciudad industrializada moderna, pero en sus respectivos contextos es más rico el rey y no el trabajador.....
 

La obsesión por el crecimiento económico

Luis A. Bermejo.
Economista y miembro de Attac Murcia
Zen Walden
 
Actualmente estamos en lo que algunos economistas llamarían una fase contractiva del ciclo económico, otros recesión y otros, más pesimistas, depresión económica. Todos estos términos hacen referencia a la evolución del crecimiento económico, un concepto que se ha convertido en el objetivo central de las políticas económicas de gobernantes y, en gran medida también, de gobernados. Pero, ¿en qué consiste el crecimiento económico? Y ¿por qué es tan importante para una sociedad crecer en términos económicos?

La primera pregunta tiene una respuesta obvia, el crecimiento económico consiste en el crecimiento de la economía, esto es, en que la valoración que se hace del tamaño de una economía determinada aumente durante un periodo de tiempo dado. En cuanto a la segunda, el motivo fundamental por el que se prioriza el crecimiento se basa en la idea de que si la economía de un determinado país es cada vez mayor sus ciudadanos vivirán cada vez mejor, de lo que se deriva que a mayor crecimiento mayor bienestar para todos.

La medición del crecimiento económico se hace normalmente a través del Producto Interior Bruto. De este tema me ocuparé en otra entrada de este blog, por ahora me voy a centrar en los fundamentos del modelo de crecimiento y en valorar la importancia y la neutralidad del mismo.......